Depredación.
Depredación:
Palazón la define como “una interacción de dos especies en un sistema, donde una es el depredador, aprovechándose de la otra especie (presa) en una relación antagónica”.
La relación cíclica entre el depredador y su presa, regula el crecimiento de las poblaciones y contribuye al equilibrio de las poblaciones en la comunidad.
Los depredadores pueden:
ü Utilizar a su antagonista como alimento.
ü Utilizar a su antagonista como hábitat.
ü Matar a la presa o solo consumir parte (entonces esta permanece con vida).
La depredación se da de diversas formas en un ecosistema, se puede ver como una relación consumidor-recurso, este último sufre daños o muere. Molina en sus aportes nos menciona cinco tipos.
1. Depredación-carnívora: cazan y consumen a otros organismos, matando inmediatamente a su presa.
2. Parasitismo: viven a expensas de otros organismos; viven sobre o dentro de su hospedero, alimentándose de los recursos del huésped y lo utilizan como habitad, pero rara vez lo mata.
3. Parasitoidismo: el parasitoide ataca al hospedero de manera indirecta al depositar sus huevos en su cuerpo. Cuando los huevos eclosionan, las larvas se alimentan del hospedero, matándolo lentamente (no inmediatamente).
4. Herbívora: consumen tejidos vegetales pero comúnmente no terminan matando a las plantas. El consumo de tejidos vegetales sin matar a las plantas puede considerarse como una forma de parasitismo.
5. Granívora: consumo de semillas (depredación directa), se elimina a una planta en estado embrionario.
Los depredadores también pueden ser clasificados de acuerdo a su dieta en:
ü Monófagos: se alimentan de un único tipo de presa.
ü Oligófagos: se alimentan de unos pocos tipos de presa.
ü Polífagos: se alimentan de muchos tipos de presa.
